Un contundente informe de la Universidad Nacional de Río Cuarto revela cómo el uso masivo de herbicidas y plaguicidas está impactando silenciosamente en las reservas de agua subterránea, con graves consecuencias para la salud y los ecosistemas.
Más allá de la sequía, el planeta enfrenta un colapso sistémico de sus reservas de agua dulce. Hemos gastado no solo el ingreso anual, sino los ahorros milenarios, con consecuencias que ya son irreversibles.