La campaña ambiental más grande del mundo invita a dedicar una hora a acciones concretas por la naturaleza. En Puerto Iguazú, la propuesta combina deporte y recolección de residuos para celebrar dos décadas de conciencia global.
El país centroamericano rinde homenaje a la activista asesinada en 2016, convirtiendo un billete en un recordatorio permanente de la defensa de los ríos, los pueblos originarios y la justicia ambiental.