Un operativo de fiscalización forestal del Ministerio de Ecología derivó en un hallazgo inesperado: la detención de cazadores furtivos en plena selva misionera. La acción, parte de una estrategia integral con despliegue simultáneo en el norte y sur de la provincia, subraya cómo la vigilancia de los recursos maderables es crucial también para la preservación de la fauna.
De procedimiento rutinario a hallazgo sorpresivo
El epicentro de la acción fue el municipio de Santiago de Liniers, en la zona norte de Misiones. Allí, un equipo de inspectores de la Dirección de Control Forestal se encontraba realizando la verificación de un Plan de Manejo Forestal Sostenible, una herramienta clave que permite el aprovechamiento responsable de los recursos sin degradar el ecosistema. La tarea consistía en controlar, directamente en un lote de una comunidad local, que las actividades se ajustaran a lo autorizado.
Fue durante esta recorrida técnica cuando la misión cambió de rumbo. Acompañados por agentes de la División Defensa del Medio Ambiente de la Policía de Misiones, los inspectores interceptaron a un grupo de cazadores que operaba ilegalmente dentro del predio fiscalizado. La intervención fue inmediata y contundente: se logró el secuestro de las armas que portaban y la detención de los involucrados, quienes fueron trasladados a la comisaría local para las actuaciones correspondientes.
Este episodio ilustra a la perfección la sinergia necesaria entre los organismos de control. La presencia de los fiscalizadores forestales, enfocada en la madera, se convirtió en una barrera infranqueable para quienes atentan contra la fauna nativa, demostrando que la protección del monte es un esfuerzo integrado.

La ruta de la madera, bajo vigilancia en la zona sur
Mientras tanto, en la zona sur, el foco se centró en la prevención. En la localidad de San Javier, los equipos del Ministerio de Ecología desplegaron controles de rutina en puntos estratégicos, especialmente en los accesos y caminos que conducen a la zona portuaria. El objetivo es claro: fortalecer la trazabilidad forestal y cerrar el paso al transporte de madera nativa sin la documentación legal que acredite su origen sostenible.
Estas fiscalizaciones no son hechos aislados, sino parte de una estrategia de presencia territorial sostenida. Al controlar las rutas clave, las autoridades buscan desarticular la logística del tráfico ilegal de madera, una de las principales presiones que sufre la Selva Paranaense.
En conjunto, los operativos del norte y sur reflejan un compromiso activo con la defensa del patrimonio natural de Misiones. Cada inspección, cada control vehicular y cada acta labrada son eslabones en una cadena de acciones destinadas a garantizar que el valor ambiental de la provincia no solo se conserve, sino que se gestione con una visión de futuro.
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