La bahía El Brete, uno de los corazones recreativos y deportivos de Posadas, presenta una imagen atípica. Una densa alfombra verde cubre gran parte de su espejo de agua, transformando el paisaje de la costanera y generando interrogantes. No se trata de los habituales camalotes arrastrados por las crecidas, sino de una proliferación de algas a una escala pocas veces vista, que ha motivado un despliegue especial para recuperar este vital espacio público.
Un fenómeno natural intensificado por el clima
Lejos de ser una anomalía artificial, la aparición de esta vegetación responde a un proceso biológico conocido. Sin embargo, su magnitud actual se explica por una combinación de factores climáticos. Isaac Villalba, director de Deportes Náuticos y Balnearios de Posadas, lo describe como “un proceso natural que se da en ciertas ocasiones, sobre todo en temporadas de altas temperaturas del agua”.
Según el funcionario, varias condiciones se alinearon para crear el escenario perfecto para este florecimiento algal. “Tengamos en cuenta que no tuvimos lluvias importantes, el río está con una cota baja y el agua se mantiene más transparente. Este tipo de vegetación se nutre de la luz solar y, al darse estas condiciones, prolifera y aparece en la superficie”, explicó. Esta vez, el fenómeno es mucho más visible que en años anteriores, captando la atención de toda la ciudad.
Un operativo coordinado para despejar la bahía
Ante esta situación, la Municipalidad de Posadas, en colaboración con clubes náuticos, instituciones privadas y organismos como la Prefectura Naval, ha puesto en marcha un intenso operativo de limpieza. Los trabajos combinan métodos manuales y mecanizados para retirar la masa vegetal de la superficie, pero la solución no es definitiva.
Villalba compara la tarea con un mantenimiento constante: “Nosotros vemos lo que está arriba del agua, pero abajo están las raíces. Por eso la limpieza no es una solución definitiva, sino temporal, para liberar espacios y permi
tir el uso del río”. Es una labor similar a cortar el césped, ya que la vegetación acuática tiene la capacidad de regenerarse desde su base.
Impacto en el deporte y la salud bajo la lupa
La densa capa de algas ha impactado directamente en las actividades náuticas. Disciplinas como el canotaje, la natación en aguas abiertas y el remo se vieron obligadas a suspenderse o a trasladarse a otros sectores, como el balneario de Costa Sur. “La proliferación en superficie dificulta remar y hace imposible algunas actividades”, señaló Villalba, confirmando que incluso eventos programados debieron ser reprogramados.
Febrero se perfila como un mes clave, con un calendario cargado de competencias. “Tenemos competencias de aguas abiertas, actividades de canotaje y eventos vinculados al triatlón que estaban previstos para El Brete. Por eso estamos trabajando para liberar sectores”, sostuvo el director. Paralelamente, la preocupación por la salud está presente. La Secretaría de Salud municipal ha tomado muestras de las algas para su análisis y determinar si representan algún riesgo para las personas. Mientras se esperan los resultados, se refuerzan las recomendaciones de higiene básicas para quienes ingresan al agua.
El objetivo final es claro y unifica los esfuerzos de todos los actores involucrados. Los trabajos continuarán de manera persistente para despejar áreas estratégicas de la bahía. Como concluyó Villalba, la meta es “recuperar El Brete, garantizar espacios seguros y que los vecinos puedan volver a disfrutar del río”, devolviéndole a uno de los emblemas de Posadas su vitalidad y funcionalidad habitual.
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