Tras una temporada estival en la que se registraron más de 50.000 hectáreas de bosques y pastizales afectadas por incendios en Chubut, la Fundación Vida Silvestre Argentina advirtió que el riesgo de nuevos focos continúa vigente. En este contexto, la organización presentó una campaña de recaudación de fondos orientada a fortalecer las acciones de prevención de incendios en la Patagonia. Según se indicó, estas estrategias preventivas pueden resultar hasta 100 veces menos costosas que las tareas necesarias para combatir los incendios una vez iniciados.
Un diagnóstico que exige anticipación
Los incendios forestales se están volviendo más frecuentes, intensos y difíciles de controlar. Este escenario responde a una combinación de factores que se ha ido profundizando en los últimos años, entre ellos el cambio climático, las sequías prolongadas, las temperaturas récord y los vientos extremos. A estas condiciones se suman elementos de origen humano, como el uso irresponsable del fuego y la falta de manejo adecuado de plantaciones exóticas que funcionan como combustible. Desde 2020, Argentina ha perdido más de 500.000 hectáreas de bosques a causa de estos eventos, con un impacto significativo sobre la biodiversidad, las comunidades locales y las economías regionales.
Si bien los focos registrados en la Patagonia se encuentran actualmente controlados, especialistas advierten que el contexto requiere atención inmediata. En ese sentido, Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre Argentina, señaló que los incendios de los últimos años evidencian una nueva realidad que demanda anticipación, planificación y mayor capacidad técnica en territorio. Además, sostuvo que prepararse antes de que el fuego se inicie resulta clave para reducir riesgos en las comunidades, en los brigadistas y en los ecosistemas, así como para evitar pérdidas de carácter irreversible.
Tres ejes para un futuro más seguro
La campaña busca crear un Fondo de Prevención de Incendios para fortalecer al Servicio Provincial de Manejo del Fuego de Chubut. Los recursos recaudados se destinarán a tres áreas estratégicas que marcan la diferencia entre una respuesta reactiva y una defensa proactiva:
- Equipamiento y tecnología: Adquisición de herramientas que permitan transportar y utilizar agua de manera eficiente en zonas de difícil acceso, donde cada minuto cuenta.
- Capacitación de élite: Formación específica para las brigadas en técnicas de hidráulica forestal y uso estratégico del agua en condiciones extremas, mejorando la efectividad de cada operativo.
- Profesionalización: Conformación de una brigada especializada para estandarizar protocolos de actuación y optimizar el uso de recursos humanos y materiales.
La iniciativa ya cuenta con el apoyo de empresas como Naranja X, Santander, ChangoMás y Zurich, que se sumaron para amplificar el alcance de la campaña. En un gesto destacado, Naranja X se comprometió a duplicar el total recaudado a través de su aplicación, multiplicando el impacto de cada donación ciudadana.

Jaramillo concluyó que esta alianza busca un objetivo integral: “Lograr brigadistas mejor equipados y protegidos, mayor capacidad de respuesta ante emergencias y comunidades más preparadas”. Estas acciones no son aisladas, sino que complementan los proyectos de restauración que Vida Silvestre ya desarrolla en la región, abordando el ciclo del fuego desde la prevención hasta la recuperación del ecosistema dañado, asegurando que los bosques patagónicos tengan una oportunidad real de sobrevivir y prosperar en el futuro.
Tal vez te interese leer: https://valorambiental.com.ar/musgo-aliado-urbano-frente-a-contaminacion/